¡TESTIMONIO DE NANCY ILIANA CANCELA MÁRQUEZ PACIENTE DE COVID-19 Y RECUPERADA PARA LA GLORIA DE DIOS!

A Judith en su cumpleaños.

Por: FERNANDO F. CANCELA.- Tengo fe mi apreciado lector (a), de que los testimonios de vida, siempre son de superación personal y de gran bendición para los demás.

Es por eso que quiero platicarle un poco sobre la vida de mi hermana Nancy Iliana Cancela Márquez a quien de cariño, por sus extravagancias en la familia decimos “La Hillary”.

A Nancy la considero una gran mujer y no es porque sea mi hermana pero es muy tenaz, emprendedora y trabajadora como debo decir con orgullo, lo son mis cinco hermanas.

De paso, deseo proporcionarle un testimonio de vida admirable; un testimonio increíble que solo Dios con su infinito amor la pudo salvar.

Nancy Iliana, nació el 12 de Octubre de 1970 y vive actualmente en Paterson, Nueva Jersey, Estados Unidos. El 12 de Octubre de este 2020 estará cumpliendo su medio siglo de vida, es decir, los 50 años de edad.

Mi querida hermana, se dedica a la limpieza profunda de casa-habitación en ese lugar del norte del país.

A Nancy, Dios la ha rescatado en diferentes ocasiones.

Comentarle que, tenía unos 3 años de edad cuando caminando al medio día soleado por el centro de Misantla, Veracruz, que habíamos viajado de Xalapa para visitar a la familia, mis papas y cuatro hermanos mayores, nos distrajimos observando y contemplando algunos detalles en el parque cuando ocurrió un incidente de esos que nadie quiere vivir, pues la pequeña se nos extravió.

Sin embargo, creo que Dios la bendice y la cuida desde los cielos tremendamente, pues Nancy como pudo, llegó a la iglesia y el padre el verla solita obviamente le extrañó su presencia pues la misa había concluido; aquel sacerdote le preguntó su nombre con la intensión de saber de qué familia provenía pues Misantla hace más de 45 años, era una ciudad chica y de familias conocidas entre ellas.

A sus tres años, Nancy no hablaba, incluso llegamos pensar que quizás sería muda, la verdad es que fue una niña muy especial y tranquila que no se quejaba de nada por lo que se nos hizo realmente increíble lo que contestó el padre de la iglesia y después narro a nosotros cuando acudimos a darle las gracias por toda su amabilidad.

-Hola pequeña. ¿Qué haces aquí solita? ¿Cómo te llamas? Le preguntó el párroco.

Nancy sin ninguna señal de miedo ni lágrimas en sus ojos contestó.

-Nanchi Canchela.

-Ok. Entonces eres de la familia Cancela; no tengas miedo –le dijo-, en un momento te llevamos con tu familia.

Cuando posteriormente el padre narró a la familia lo sucedido nos quedamos realmente impresionados, como solemos decir, “de a seis”, pues creo que era la primera vez que Nancy hablo.

El padre nos explicó que inmediatamente buscó un servidor de Dios que llevara a Nancy a la casa de mi tío Julio Flores Cancela; en esa ocasión no nos hospedamos en el hotel de mi tío Julio, sin embargo, por fortuna, mi papá lo había visitado en el transcurso de la mañana.

El caso es que gracias a Dios y a ese párroco que no recuerdo su nombre, la niña por fin había aparecido.

Nancy estudió en escuelas públicas de Xalapa hasta la preparatoria, estudios que intercalaba con sus entrenamientos de Fisicoculturismo con el reconocido entrenador y también fisicoculturista Martín Blanco quien en ese tiempo tenía su gimnasio en Revolución.

Explicarle mi apreciado lector (a) que, mi familia Cancela Márquez, nos podríamos definir como una familia de migrantes quienes en diferentes épocas todos hemos buscado el “sueño americano” y vivido en los Estados Unidos.

La primera que emigró fue mi hermana Judith quien es la que me sigue en edad; a los 17 años llegó a ese país a trabajar. Anteriormente, ella y quien esto escribe, colaborábamos como meseros en la cafetería de la Facultad de Medicina de la UV.

De repente, un día de tantos, Judith quien además era maestra de aerobics en el gimnasio de Martín y daba clases en las mañanas por televisión en TV+, de pronto desapareció sin dejar ningún rastro, pero dejó una información muy valiosa en secrecía precisamente a mi hermana Nancy quien al ver a mis padres y hermanos afligidos, reveló el secreto que Judith le había dicho con respecto de buscar el “sueño americano” y que llegaría a San Diego, California.

El caso es que esa trabajadora incansable y buena mujer de la que le platico, o sea mi hermana Judith, ha sido de gran bendición y apoyo para un aproximado de por lo menos 50 emigrantes de la familia y amigos quienes hemos decidido vivir en los Estados Unidos algunos documentados y otros indocumentados pero todos con la fija intensión de la superación personal a través de ese billete verde que a pesar de la recesión económica, tiene un gran poder adquisitivo y que últimamente ha estado subiendo como la espuma.

En ese sentido, de toda la familia compuesta por papá, mi extinta mamá y cinco hermanos, Nancy fue la primera en seguir a Judith en 1995, es decir, tiene ya 25 años viviendo allá.

Pero la familia reconocemos que Dios la recuperó para su gloria nuevamente, pues Nancy pasó indocumentada hacia los Estados Unidos en dos ocasiones; la primera vez llegó a Paterson, N.J. vía Tijuana-Phoenix-Nueva York. Así mismo, a los dos años regresó a Xalapa por una situación de salud de mamá y regresó a Paterson en 1997 vía Tecate-Phoenix-Nueva York.

En fin, en días pasados, pasamos por un trance muy amargo que nos mantuvo muy preocupados y expectantes con relación a su salud, pero a su vez, arando a Dios profundamente y con denuedo.

Todo inició el Martes 17 de Marzo de este 2020, día en que Nancy se encontraba trabajando en sus labores de limpieza en una casa de Paterson cuando iniciaron los síntomas y fue entonces que comenzó a sentirse muy mal.

Aquí la historia y testimonio de su vida.

-“Inicié con una Influenza Estacional -(gripa)-, estaba muy constipada y a las 24 horas, comencé con dolor de garganta”.

“El Jueves 19 de Marzo ya tenia malestar general y dolor en todo mi cuerpo pero todavía no sabía que era debido al Coronavirus, por tanto, relacioné mi malestar a una lesión que tengo en la columna y que cuando me dan las crisis me pongo muy mal, sin embargo, ese Jueves fue el último día que trabajé, al sentirme cada vez peor, muy agotada y las conjuntivas muy irritadas e inflamadas”.

“Me dolía toda la cabeza hasta la nuca, dolor que me motivó a tomar analgésicos -(Aspirinas)-, pero no me quitaban el dolor. Fue entonces cuando comencé a preocuparme realmente”.

Nancy había leído todo lo relacionado a los síntomas del Coronavirus y se dio cuanta claramente que presentaba algunos de ellos.

-“Hermano yo le pedí profundamente a Dios que no se tratara de Coronavirus pues amo la vida y no quería morir”.

“El Viernes 20 de Marzo inicié con una Diarrea muy frecuente y abundante y comencé a tomar todos los remedios caseros que mis amigos y amigas me recomendaban, lo mismo tomé te caliente de Eucalipto con Limón que de Jengibre y Manzanilla para el dolor de garganta pues la tenía muy roja e irritada”.

“No me creas pero perdí por completo el gusto por las cosas y el olfato; todo me sabia amargo y comencé con una tos muy seca y frecuente; ya estaba muy preocupada fue entonces cuando tuve que ir al doctor”.

“El Lunes 6 de Abril, pase con el doctor y le dije lo que sentía; ese médico me mando hacer la prueba de Covid-19 y me dio medicamento para la el dolor de cuerpo y la fiebre así como jarabe para la tos y antibióticos”.

“A la clínica que acudí, solo estaban realizando la prueba a todo aquel que realmente iba muy mal. Ese día fuimos hacernos la prueba la mamá de Sandra y yo, pero ya estaba cerrado por lo que tuvimos que regresar el Martes 7 de Abril, nos fuimos muy temprano para que fuéramos de las primeras en pasar, sin embargo, ya había demasiada gente”.

“Debo explicarte que todo fue en el auto pues no podíamos bajarnos de él, por otra parte, eran demasiados automóviles, ese día llegamos como a las 8 de la mañana y salimos a las 2 de la tarde, y bueno por fin nos hicieron la prueba, misma que consiste en introducir un hisopo de plástico por la nariz que te llega hasta la garganta, de hecho es muy doloroso y molesto y bueno, para no hacerla cansada tuvimos que esperar una semana”.

“Y pues sufrí mucho toda la semana pues el malestar no se me quitaba, tenía mucho dolor de cuerpo, no me creas pero me dolía desde la cabeza hasta la punta de los pies. De hecho, seguí comiendo puras sopas calientes y tés”.

“Pasó una larga semana para que me dieran los resultados y esos días le pedí a Dios que me quitara todo ese malestar que tenía pues era mucho dolor de cuerpo y no tenía fuerzas ni ánimo para nada”.

“Compraba cosas para comer como son frutas y verduras y sopas de Salmón para levantar la inmunidad pues tenía la creencia de que solo esas comidas nutritivas me ayudarían porque los médicos no te dan nada para quitarte ese virus tan fuerte que tiene uno en el cuerpo, y ya sabes yo esperaba el resultado con ansias y obviamente pedí a Dios que el resultado fuera negativo”.

“El Viernes 17 de Abril me llamaron para darme la mala noticia de que era positivo para Covid-19; debo explicarte que algo ocurrió pues la noticia no me cayó tan pesada porque ya me sentía un poco mejor y bueno espere a que se me pasara el malestar, pero ya no tenía Diarrea ni dolor de Cabeza, el cuerpo todavía me dolía un poco y tan solo espere a que se me quitará la tos, pero mi garganta seguía irritada y ya podía oler bien”.

“El Viernes 24 de Abril, regrese con el doctor para me hiciera la prueba del Coronavirus nuevamente, sin embargo, esa prueba la hizo el doctor en su clínica porque ya era positiva, esperé una semana para que me dieran los resultados y en esa semana ya estaba mucho mejor gracias a mi Dios que le pedí todos los días que me quitara el Coronavirus que por cierto, ha matado a mucha gente en los Estados Unidos”.

“Regrese con el doctor el Viernes 1° de Mayo, pase a su consultorio y debo reconocer que ocurrió un verdadero milagro pues me dio la gran noticia que era negativa para Covid-19. Yo estaba feliz porque ya no tenía Coronavirus. Decirte que la mamá de Sandra ya son 3 veces que sale positiva para Coronavirus. Yo

le he estado pidiendo mucho a Dios que elimine el virus de su organismo ya que ella aparte padece Asma”.

“Hay Fer, el Coronavirus es tan fuerte que hasta hoy día, sigo con irritación de garganta, pero gracias a Dios, estoy recuperada. Eso sí, no puedo tomar nada frio todo lo que tomo tiene que ser caliente”.

“Por último, debo decir que gracias a Dios y su infinita misericordia ya retomé la cartera de limpiezas que tenía, estoy muy activa y muy contenta con el milagro que Dios hizo en mí, porque no cabe la menor duda, fue un milagro de Dios.”

-Nancy, tienes que dar gracias a Dios. Tienes que acudir a una iglesia cristiana, y decir al pastor lo que te ocurrió; decirle que estás muy agradecida y dar un testimonio de agradecimiento a Dios.

-Si mijo, de hecho ya lo tengo contemplado.

-Ok

-Pero por el momento todas las iglesias en Paterson, están cerradas.

-Ok.

-Quiero hacerlo pero si Dios quiere será hasta que vuelvan a reabrir todo. Por el momento te enviaré las fotos de las filas que hicimos para hacernos la prueba del Coronavirus. Finalizó así mi querida hermana, Nancy Iliana Cancela Márquez.

No cabe duda mi apreciado lector que Dios es bueno con mi hermana Nancy todo el tiempo, pues según cifras de la Universidad Johns Hopkins, Estados Unidos supera ya las 100 mil defunciones por Covid-19.

Cuídese mucho y que Dios lo bendiga siempre.

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