Muy mal, pero muy mal anda el cervecero Rafael Fararoni Mortera. Completamente desubicado y como si fuera un novato en la política sigue cometiendo error tras error.

En la reciente visita de Miguel Ángel Yunes Márquez, hubo una cena especial, donde se reunieron actores politicos del municipio. Fararoni no fue invitado por ser de otro grupo al que ofreció la cena al precandidato al gobierno del estado. Sin embargo el cervecero llegó junto con sus amigos y asesores pidiendo entrar. Al no ser invitado no seria recibido, pero alguien quizás por pena o por lastima lo dejó pasar pero condicionando que sus amigos, Carrera, Fariña y compañía se quedaran afuera.
Pero de nada sirvió que Fallo entrara, lo sentaron en una mesa solo donde nadie lo tomaba en cuenta. Para remate a uno de los asesores de los anfitriones se le ocurrió sentar a Mario Malpica a lado de Fararoni y Ricardo Rubio. El primero ya es su adversario politico- empresarial por haber aperturado otra estación para su competencia y el segundo se molestó con Fararoni porque su esposa del cervecero se estampó en una volcadura contra la camioneta del gallero.
Al final a la hora que Yunes Márquez se retiró Fallo Fararoni intentó abordarlo pero el hijo del gobernador lo ignoró, en política esas son señas de que es el «mal querido», pero no hay más ciego que el que no quiere ver. Así o más claro?