MUJERES MUEREN DESPUÉS DE HACERSE LA LIPOSUCCIÓN, HECHA POR UN CIRUJANO QUE SE PROMOCIONÓ EN REDES SOCIALES

Se trata de dos pacientes en Argentina que fueron atendidas por el médico Roberto López, quien en su publicidad aseguraba ser «experto en abdómenes difíciles».

Los casos de dos mujeres que fallecieron tras ser sometidas a una cirugía de lipoaspiración abdominal ha provocado una investigación contra un médico en Argentina, quien realizó las operaciones a ambas pacientes tras promocionarse en redes sociales, aunque sus colaboradoras acusan que llegaba a intervenir bajo los efectos de las drogas.

Yasmín Flores, de 31 años, y Soledad Vargas, de 39, son las dos pacientes que murieron con casi dos meses de diferencia tras ser ingresadas a cirugía por el doctor Roberto López, de 40, quien se promocionaba en plataformas como Google, Facebook e Instagram como «experto en abdómenes difíciles», según consigna Clarín.

El hombre realizó la intervención a ambas mujeres en una sala que rentaba en la Clínica de Micro-cirugía en Buenos Aires, las dos pacientes eran madres y decidieron aplicarse las intervenciones tras conversar con el doctor, quien realizaba las operaciones a un costo de entre 200 mil y 250 mil pesos argentinos (poco más de 40 mil y 50 mil pesos mexicanos, respectivamente).

Yasmín, madre de una niña de 8 años y un pequeño de 4, además tener su pareja, Lucas González, por casi siete años, era originaria de la ciudad de Caseros. Llegó a la clínica acompañada de su novio para realizarse una lipoaspiración y reducir su abdomen tras los anuncios vistos en internet.

«Enseguida empezaron a llegarle publicidades y una de esas era la de este médico. La convenció al toque (inmediatamente), con un chamullo (diciendo) de que salió en una revista, que era experto en abdómenes difíciles», dice el novio al medio argentino.

Según se revela, ella fue intervenida el 20 de abril, «a las dos horas ya estaba en la habitación, pero cuando le iban a dar el alta le bajó la presión. Estaba muy dolorida, le costaba levantarse, caminar», afirmó González.

En su versión, el médico le dijo a la joven que «te la tenés que bancar (tienes que soportar), es normal, trata de acomodarte distinto». Si bien la mujer nuevamente fue al consultorio a los tres días para que le sacaran los drenajes, a la semana de ser intervenida comenzó con las complicaciones.

«Le faltaba el aire» y alertó que «iba a morir», recordó el novio, quien contactó al médico, el que le dijo que «llévala a guardia (a un centro asistencial), cuando salgo de operar te llamo», afirmó el cirujano.

El joven y el padre de la mujer la llevaron a un hospital, sin embargo ella falleció tras padecer una trombosis pulmonar, cuenta la familia de la paciente. En el caso de Soledad, quien era de la ciudad de Lanús, madre de dos chicas de 19 años y esposa, fue a la consulta de López por una lipoaspiración en el abdomen, más una dermolipectomía, el cual consisten en corregir el exceso de grasa y piel.

También se dirigió al cirujano tras ver sus anuncios en Instagram, cuenta que, como revela Clarín, fue bajada, al igual que la que tenía en Facebook.

«Era una persona súper sana, no tenía malos hábitos, estudiaba, era ama de casa y vendía indumentaria y calzado con una tienda online», cuenta Celeste, de 29 años, hermana de la paciente, quien asegura que fue convencida por buenos comentarios en la red social y la oferta que le prometió el doctor.

La mujer dijo que su hermana fue intervenida el 27 de junio y que tras la operación tuvo «mucho dolor». Tres días después comenzó a sentir que le faltaba le aire, pidió que le sacaran la faja que llevaba. Se desmayó, la familia se comunicó con los centros asistenciales, pero estos le dijeron que era el médico que la operó quien debe responsabilizarse.

Al llamar a López, éste les dijo que la llevaran a un hospital donde tenía a «un amigo». Celeste recuerda que «la tuvimos que cargar en una sábana con mi novio, mi cuñado y mi sobrina» hacia el centro asistencial.

«La tuvieron ahí tres horas, salían a cada rato y nos decían que tenía una pequeña trombosis en la cabeza, que no era nada grave, aunque estaba con máscara de oxígeno», dice la mujer al medio argentino.

Luego de eso, la paciente fue derivada a otro hospital, donde les dijeron que ella estaba en «estado crítico», esto porque «sufrió un ACV (accidente cerebro-vascular), tiene insuficiencia respiratoria y los pulmones comprometidos».

El médico que la opera del abdomen, que previamente calificó los primeros dolores como «es psicológico», salió por otra puerta del último hospital donde fue atendida su paciente y sin decir dónde se dirigía.

Tras algunos minutos, los médicos del centro asistencial comunicaron el fallecimiento de la mujer a su familia, los que, al igual que el caso de Yasmín, esperan que se haga justicia contra el hombre.

Al conocerse ambos casos, una de sus colaboradoras del médico se contactó con él y lo acusó en una conversación por WhatsApp como «un desastre que va borracho a las cirugías o pasado a mariguana o éxtasis», según comparte el medio argentino.

Por el momento, las primeras investigaciones dirigen a un caso de mala praxis, aunque las familias esperan que sea indagado como un homicidio. No son los únicos casos de afectaciones en la salud a sus pacientes que se le apunta al médico, hay otra paciente que lo acusó de lesiones culposas por una mala lipoaspiración abdominal.

El profesional, según Clarín, aseguraba haber tenido estudios en España y Argentina, donde tomó una especialidad como cirujano plástico en Buenos Aires. Además recalca que tiene los permisos correspondiente al Ministerio de Salud del país sudamericano.