LEX FEMME

Por Margarita Arellano Hernández

El Vestido Blanco y La Tanga Roja

En el siglo VI, el Papa Romano San Gregorio Magno, confecciona una lista propia definitiva de los siete pecados capitales y ahí la envidia ocupa el sexto lugar, La envidia en latín, (invidia) es considerado por el cristianismo como un pecado capital y no se refiere a la magnitud del pecado si no que da origen a otros pecados, rompe con el amor a tu próximo. Es un deseo insaciable, sin embargo la envida se caracteriza no solo en desear, sino también en causar un daño, un mal a la persona que se le envidia y por lo general es desear algo que alguien más tiene y que perciben que a ellos les hace falta, por lo consiguiente, desean el mal al próximo y se sienten bien con el mal ajeno, cuando saben que la persona que envidian está sufriendo, el envidioso goza ese dolor.

La envidia se da en todos los niveles sociales, en la familia, hermanos, vecinos, trabajo, círculo de amigos, comunidades y hasta en los grupos. La envidia es un sinónimo de inferioridad, nos aleja de nuestras amistades, la envidia es querer lo que otro tiene, la envidia tiende a crecer cuando se alimenta, la envidia te hace desdichado y crecerás con sentimientos llenos de frustración, la envidia destruye y contamina todo.

La persona envidiosa, tiene habilidades para manipular y siempre cuando te le pones enfrente será hipócrita, te dará una sonrisa y una cara amable, pero cuando le des la espalda rajara contra ti, te hará caras de coraje y molestia, siempre hablara a tus espaldas, aunque de frente te saludara de beso, al que yo le llamo beso de judas. Como como yo lo deduzco, cuando una persona habla de ti, inventa cosas de ti y tú nunca le has hecho nada, eso se llama envidia, “le quedaste grande”, se siente inferior a ti, envidia algo de ti, sueña y quiere parecerse a ti, habla de tu forma de vestir, pero estará imitando en todo, quiere ser como tú.

¡Cuidado con personas envidiosas¡ aléjate de ellas, pues nunca estarán satisfechas, su envidia proviene de su interior y siempre tendrá víctimas, la envidia es cruel, injusta porque sin darte cuenta el envidioso o envidiosa, tratara de causarte daño y usara las mentiras, hipocresía y tu ni cuenta te darás, cuando estén en un grupo de amigos el envidioso tratara sigilosamente de cambiar la imagen buena y positiva con los amigos, amistades, hablara negativamente de ti y frente a ti será, mustio o mustia, pero en tu ausencia, el envidioso soltara su lengua llena de veneno.

La envida entre mujeres es muy común, siempre existe, es latente y continua, las mujeres envidian el cuerpo de la otra, que ¡si tiene bubis! ¡Nalgas! ¡Piernas torneadas! ¡Que si es coqueta! ¡que si usa ropa de marca! que el vestido, el bolso, el celular, o simplemente creen que ellas son más guapas pero… no tienen eso que ellas envidian, el pegue con los compañeros, carisma, a veces la simpatía, la atracción y la belleza entre mujeres, casi es, de como si fuera una maldición entre mujeres, cuando vas a un evento y llega una mujer guapa, atractiva, a más de diez mujeres les incomoda la presencia de esa mujer, y peor aun cuando esta mujer es inteligente, preparada, más de veinte ya están molestas, incomodas. Eso pasa siempre y quien diga lo contrario ¡miente! dicho por una mujer, escrito por una mujer y vivido por una mujer.

Les contare lo siguiente como siempre hablando con la verdad y un caso real, la semana pasada fui a una Conferencia de Masculinidad, asistieron la mayoría de representantes de las dependencias de gobierno, interesante pues se vieron los temas Leguaje Machista, Decálogos machistas, Modelos Pos Machista, Estereotipos, de pronto un caballero que estaba sentado, alzo la mano para participar, comentar y a la ves preguntar, si bien es cierto que aún sigue existiendo machismo, ¿porque entre mujeres se tiran tanto? y comento lo siguiente: en una ocasión en una de las dependencias de gobierno contrataron a una edecán para un evento, era una mujer guapa, atractiva, joven y vestía un vestido blanco, pero… traía de ropa interior una tanga roja que se le trasparentaba, inmediatamente “las mujeres” empezaron a hablar, que era una mujer vulgar, golfa, fácil, pues con todos sonreía, que denigraba la oficina con su forma de vestir, y que además ofendía a las mujeres que trabajan ahí, se fueron a quejar con los jefes de departamento para que a esa mujer, la Edecán la sacaran de ahí.

Sinceramente al escuchar esto, todos callamos y varios compañeros hombres lo afirmaban, sentí coraje, pues la verdad, esa mujer solo estaba trabajando, así se gana el pan de cada día, solo que a ella dios y la naturaleza le dio atributos, ¡atributos! que otras mujeres envidian y que esas mujeres, que les ofendía “el vestido blanco con la tanga roja” que tanto les molestaba y que en realidad a todas ellas, por que desearían tener el cuerpo, la juventud y belleza de la edecán, eso les causaba enojo, frustración y envidia, esa mujer no les había hecho nada, su único delito era ser bella y usar una tanga roja. Esas mujeres que se quejaban no pensaron que se podría quedar sin trabajo, Solo por el sentimiento llamado envidia y efectivamente a los pocos días a tanta envidia y reclamos de mujeres, despidieron a la edecán… Le quitaron el trabajo a una mujer, que su único delito era ser atractiva y despertó ese sentimiento llamado “Envidia” de las mujeres, claro los compañeros afirmaron “nosotros estábamos a gusto”.

Te hablo a ti mujer envidiosa. Tu trabajo es en esa oficina, el de esa mujer ser Edecán, a la que dejaste sin trabajo por tu envidia, si sabes tu mujer envidiosa ¿qué cansado es usar zapatillas de tacón alto?, claro si eres glamurosa, de lo contrario tu flojera y/o comodidad, usaras chanclas.

¿Porque envidias lo que otras mujeres tienen?, el cuerpo torneado, su forma de vestir, no te das cuenta que ellas lo tienen a base de mucho esfuerzo, disciplina, continuidad, sacrificios y dinero, mientras ellas hacen ejercicio, ¡tú! envidiosa, estas durmiendo, viendo novelas, en el teléfono, comiendo garnachas. El llevar una dieta sana es un sacrifico.

Moraleja: si la envidia tuviera color, muchas y muchos estarían teñidos

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