¡JESÚS Y LA MUJER SAMARITANA!

Por: FERNANDO F. CANCELA.- Con relación al pasaje bíblico Jesús y la Mujer Samaritana, que se encuentra en el capítulo 4 del Evangelio de Juan versículos del 3 al 42 de la Biblia, si observa el mapa: “Palestina en los tiempos de Jesús” mi apreciado lector (a), Jesús, bien pudo viajar de Judea hacia Galilea por el Río Jordán, hasta el Mar de Galilea y ahí desembarcar para llegar por tierra a Galilea, sin embargo, “Salió de Judea, y se fue otra vez a Galilea”, pues “le era necesario pasar por Samaria” (Juan 4:3-4).

Las escrituras me hacen reflexionar en que, por ejemplo, al Gobernador del Estado de Veracruz Cuitláhuac García Jiménez, la Coordinación de Giras le diseña un itinerario con el día, el lugar y la hora en la que debe estar, y aunque el gobernador sabe que por ejemplo tendrá una reunión de gobernadores con AMLO, una mesa de trabajo o quizás la inauguración de alguna obra o un hospital durante el día, el lugar y la hora que indica el itinerario, no sabe realmente lo que ocurrirá en el evento.

En ese sentido, se puede ver que Jesús deliberadamente, o eso es lo que se puede percibir del Apóstol Juan en su Evangelio, le era necesario pasar por Samaria; y lo que ocurre en ese lugar específicamente, nos hace entender que Jesús tiene un mapa mental único, un itinerario bien estructurado, un plan diseñado por Dios que sin duda Jesús cumplió al pie de la letra.

“Vino, pues, a una ciudad de Samaria llamada Sicar, junto a la heredad que Jacob dio a su hijo José. Y estaba allí el pozo de Jacob. Entonces Jesús, cansado del camino, se sentó así junto al pozo. Era como la hora sexta. (Juan 4:5-6)

Es importante reconocer que, durante su ministerio, Jesús caminó mucho, le gustaba mucho caminar; de hecho se convirtió en un andarín natural, Él se sirvió de la caminata para demostrar su autoridad aquí en la tierra.

Pero en ese momento, Jesús se encuentra cansado de la ardua caminata, situación que hace entender que así como el Señor se entristeció y lloró por la muerte de Lázaro, también se cansaba por lo que tenía que descansar, es decir, Jesús tenía su lado espiritual, pero también, su lado humano.

Por otra parte, llegó a Samaria que era una región montañosa de la antigua Palestina ubicada en la parte central del reino de Israel y no había ADO.

Actualmente este territorio y el de la antigua Judea, ambos predominantemente árabes, se conocen como Cisjordania (territorio más acá del río Jordán).

Mientras que Sicar era una ciudad de Samaria ubicada cerca del Pozo de Jacob, por tanto, el pozo de Jacob es un acceso a una corriente de agua subterránea situado a 3 kilómetros al sureste de Nablus, en el actual campamento de refugiados palestinos de Balata, que se encuentra en el paso situado entre los montes Gerizim y Ebal, en Cisjordania (Palestina).

El hecho es que el Apóstol Juan describe qué a Jesús le era necesario pasar por Samaria, y los hechos ocurridos en ese lugar lo ameritaban realmente pues dice la palabra de Dios que, “Vino una mujer de Samaria a sacar agua; y Jesús le dijo: Dame de beber. (Juan 4:7)

No quisiera pasar por alto algo que es muy importante, dice la palabra de Dios que era la hora sexta, en ese sentido, la hora primera para los judíos es entre las 6 y las 7 de la mañana de nosotros, es decir que, la hora sexta, es a las 12 del día.

Le explico a ver si me doy a entender.

El día, nosotros lo dividimos en 24 horas, el día judío se divide únicamente en Noche y Día. La noche para nosotros inicia entre las 6 y 7 de la noche, sin embargo, para ellos es la primera hora de la noche, luego entonces, si se dice que era la hora sexta, sería a las 12, pero si ellos dicen la hora sexta de la noche serían las 12 de la noche.

La hora tercera de ellos es a las 9 de la mañana de nosotros, la hora tercera de la noche son las 9 de la noche. Como quien dice, el día de los judíos es más práctico pues es Noche y Día y se acabó. El día se componía de 12 horas y la noche de 12 horas y le llamaban; primera, segunda, tercera, etc. etc., hasta las 12 horas ya sea del Día o de la Noche.

Debemos entender que el calendario judío comienza con la puesta de la noche y culmina hasta el próximo ocaso, esto lo puedo sustentar con el texto bíblico de Génesis 1:5 que dice así: “y fue de noche y fue de mañana, un día”.

Por tanto, el calendario judío es lunisolar.

Los judíos dividen su día en Noche y Día y para ellos inicia el día en la noche y termina su día en la mañana; para ellos el día comienza por la tarde para

nosotros el día es de las 6 de la mañana a las 6 de la tarde, luego entonces, la hora sexta era la hora en que la Mujer Samaritana escogía para ir al pozo, es decir que, la mujer samaritana iba a sacar agua a la hora en que ya no había gente ahí pues es muy probable que haya sido una mujer rechazada en su propia comunidad en virtud de que no llevaba una vida apropiada, por lo que es probable que los demás samaritanos que iban al pozo la discriminaban es por eso que acudía al pozo a la hora sexta cuando el sol se encontraba en su máxima expresión.

En ese sentido, “… sus discípulos habían ido a la ciudad a comprar de comer. La mujer samaritana le dijo: ¿Cómo tú, siendo judío, me pides a mí de beber, que soy mujer samaritana? Porque judíos y samaritanos no se tratan entre sí”. (Juan 4:8-9)

Jesús sabía a lo que iba, y para poder aterrizar su plan envía a sus discípulos de compras con toda la intensión de quedarse solo; por otra parte, si la Mujer Samaritana hubiera visto más hombres y sobre todo judíos, quizás ni llega al pozo con su cántaro, se hubiera regresado y nunca hubiera escuchado a Jesús. ¿Qué fue eso entonces? Un verdadero plan divino.

Por otra parte, los judíos y los samaritanos no se podían ni ver. Los samaritanos que eran un grupo étnico- religioso, se consideraban descendientes de las 12 tribus de Israel. Luego entonces, hablaban árabe o hebreo y según la tradición, eran descendientes de Manasés y Efraím, hijos de José.

Así mismo, el pueblo judío se considera descendiente de Judá, hijo de Jacob, a su vez hijo de Isaac, quien era hijo de Abraham. Según la tradición monoteísta, el pueblo judío tiene su origen en Abraham, proveniente de Ur, siendo Abraham el primer patriarca y a quien se reveló el Dios único.

Por tanto, los judíos no consideraban puros a los samaritanos pero lo que más detestaban los unos de los otros, era la parte religiosa, tan es así que, los samaritanos tenían un monte en donde adoraban a Dios que era el Monte Gerizim; de hecho, cuando el Rey David quiso construir el templo en Jerusalén, los samaritanos le recordaron que era el Monte Gerizim el lugar que La Torá designaba para su edificación, por lo que el culto de los samaritanos hacia Dios, estaba según los judíos contaminado.

Por otra parte, ya de por sí el Judío no hablaba ni con las mujeres judías, luego entonces, el hecho de que Jesús como judío hablara con una mujer samaritana era se podría decir algo ilógico, casi casi un escándalo pues además de ser

mujer era samaritana, simplemente no era posible que Jesús como judío hablara con ella, por eso cuando la mujer se dirige a Jesús para decirle, ahora si me hablas, como estás solo, tienes sed y no tienes un cubo de agua, ahora si me diriges la palabra para que te dé agua, eso es lo que ella le da a entender cuando le dice: “por eso me hablas”.

Tu eres judío y como me vas a hablar a mí lo que realmente quieres es que te dé agua; lo haces por necesidad no porque realmente quieras hablarme es decir, la mujer samaritana ve a Jesús como cualquier hombre que tiene sed y que no tiene cubo para sacar el agua, quizás hasta ese momento se sintió utilizada por un hombre que además por su descendencia y religión consideraba contrario a ella o a los samaritanos en general.

El texto es una enseñanza estupenda de cómo Jesús ve a la mujer y comienza a platicar con ella de una manera totalmente terrenal conforme a la necesidad de una persona y nada más pues la verdad es que Jesús si tiene sed pero su sed es la de hacer las obras de su padre, una sed espiritual, y la mujer samaritana también tiene sed pero es una sed física; para esto la Mujer Samaritana tiene que realizar un gasto de energía de meter el cubo en el pozo, llenarlo, sacarlo y trasladarlo hasta su casa.

Pero lea esta hermosa palabra.

“Respondió Jesús y le dijo: Si conocieras el don de Dios, y quién es el que te dice: Dame de beber; tú le pedirías, y él te daría agua viva”. (Juan 4:10)

He ahí la clave mi apreciado lector (a), “Y quien es el que te dice”; Jesús nos dice y nos pide detalles como lo son seguirlo por el camino, escuchar su palabra, beber del agua que Él quiere darnos y ser obedientes con Él.

“La mujer le dijo: Señor, no tienes con qué sacarla, y el pozo es hondo. ¿De dónde, pues, tienes el agua viva? ¿Acaso eres tú mayor que nuestro padre Jacob, que nos dio este pozo, del cual bebieron él, sus hijos y sus ganados? Respondió Jesús y le dijo: Cualquiera que bebiere de esta agua, volverá a tener sed; mas el que bebiere del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás; sino que el agua que yo le daré será en él una fuente de agua que salte para vida eterna. La mujer le dijo: Señor, dame esa agua, para que no tenga yo sed, ni venga aquí a sacarla. (Juan 4:11-15)

Pero aquí viene lo bueno mi apreciado lector (a).

“Jesús le dijo: Ve, llama a tu marido, y ven acá. Respondió la mujer y dijo: No tengo marido. Jesús le dijo: Bien has dicho: No tengo marido; porque cinco maridos has tenido, y el que ahora tienes no es tu marido; esto has dicho con verdad”. (Juan 4:16-18)

De ahí lo que comenté anteriormente, que es muy probable que la Mujer Samaritana haya sido discriminada por sus mismos paisanos por eso iba al pozo a sacar el agua a la hora sexta.

Si vemos, Jesús confronta a la mujer con la verdad. “Bien has dicho: No tengo marido; porque cinco maridos has tenido, y el que ahora tienes no es tu marido”.

Es decir, aquella mujer samaritana, vivía en constante fornicación; situación que ya se le había hecho una forma de vida y que Jesús la sanó para la gloria de Dios, es decir, Dios puede sanar cualquier pecado por muy grande que sea pero hay un factor fundamental, debemos declararle nuestros pecados, declararle la verdad, sacando todos esos secretos que nos ahogan y que por cierto Dios los sabe perfectamente, porque Dios, lo sabe todo.

“Le dijo la mujer: Señor, me parece que tú eres profeta. Nuestros padres adoraron en este monte, y vosotros decís que en Jerusalén es el lugar donde se debe adorar. Jesús le dijo: Mujer, créeme, que la hora viene cuando ni en este monte ni en Jerusalén adoraréis al Padre. Vosotros adoráis lo que no sabéis; nosotros adoramos lo que sabemos; porque la salvación viene de los judíos. Mas la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre tales adoradores busca que le adoren. Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren”. (Juan 4:19-24)

La Mujer Samaritana se refiere a que sus padres adoraban a Dios en el Monte Gerizim como ellos equivocadamente lo seguían haciendo, y echa en cara a Jesús que los judíos decían que el lugar de adoración debía ser en el templo de Jerusalén por lo que Jesús le responde que vendrá una hora en la que ni en el Monte Gerizim ni en el templo de Jerusalén adorareis al padre.

La palabra enseña desde el principio cómo es que los cristianos debemos evangelizar, como debemos hablar a la gente de las escrituras pues Jesús comienza hablando a la mujer a través de un saludo, conociéndola, haciéndola su amiga, platicando con ella y a la vez pidiéndole agua para poder llegar a la parte espiritual.

Cuando ella inicia explicando a Jesús cómo es que ellos adoran a Dios en un monte a través de una adoración completamente equivocada y como los judíos adoran a Dios, sin embargo, llegará un tiempo en el que no se podrá adorar ni en el monte donde adoraban los samaritanos, ni en el templo de Jerusalén, sino que Dios será adorado verdaderamente.

Lo que Dios está buscando es a verdaderos adoradores que le adoren con el Espíritu porque Él, es Espíritu.

”Le dijo la mujer: Sé que ha de venir el Mesías, llamado el Cristo; cuando él venga nos declarará todas las cosas. Jesús le dijo: Yo soy, el que habla contigo. (Juan 4:25-26)

Se imagina la expresión de sorpresa de la Mujer Samaritana mi apreciado lector (a), cuando Jesús el mismo Dios hecho carne aquí en la tierra le contestó, “Yo soy”. Hasta el cántaro dejó en el pozo y se fue pero lea usted lo que pasó.

”En esto vinieron sus discípulos, y se maravillaron de que hablaba con una mujer; sin embargo, ninguno dijo: ¿Qué preguntas? o, ¿Qué hablas con ella? Entonces la mujer dejó su cántaro, y fue a la ciudad, y dijo a los hombres: Venid, ved a un hombre que me ha dicho todo cuanto he hecho. ¿No será éste el Cristo? Entonces salieron de la ciudad, y vinieron a él”.

“Entre tanto, los discípulos le rogaban, diciendo: Rabí, come. Él les dijo: Yo tengo una comida que comer, que vosotros no sabéis. Entonces los discípulos decían unos a otros: ¿Le habrá traído alguien de comer? Jesús les dijo: Mi comida es que haga la voluntad del que me envió, y que acabe su obra. ¿No decís vosotros: Aún faltan cuatro meses para que llegue la siega? He aquí os digo: Alzad vuestros ojos y mirad los campos, porque ya están blancos para la siega. Y el que siega recibe salario, y recoge fruto para vida eterna, para que el que siembra goce juntamente con el que siega. Porque en esto es verdadero el dicho: Uno es el que siembra, y otro es el que siega. Yo os he enviado a segar lo que vosotros no labrasteis; otros labraron, y vosotros habéis entrado en sus labores”.

“Y muchos de los samaritanos de aquella ciudad creyeron en él por la palabra de la mujer, que daba testimonio diciendo: Me dijo todo lo que he hecho. Entonces vinieron los samaritanos a él y le rogaron que se quedase con ellos; y se quedó allí dos días. Y creyeron muchos más por la palabra de él, y decían a la mujer: Ya no creemos solamente por tu dicho, porque nosotros mismos hemos oído, y

sabemos que verdaderamente éste es el Salvador del mundo, el Cristo”. (Juan 4:27-42)

Con relación a la comida podemos ver que la fe de Jesús en acción era su verdadero alimento; podemos ver también que los discípulos no entendían del todo lo que Jesús hacía pues Él actuaba totalmente en Espíritu y los discípulos se encuentraban totalmente en la carne incluso se dicen unos a otros, ¿qué será que alguien le trajo de comer?

Luego entonces cuando los discípulos le dicen: “No vas a comer rabí” si a eso habían ido, a comprar la comida para que Jesús comiera; Él les contesta yo no tengo hambre, mi comida es esta, mi comida es hacer la voluntad del padre. Vemos que Jesús está totalmente con su mirada puesta en el cielo, luego entonces, Jesús tiene las dos naturalezas; la naturaleza humana y otra completamente divina.

En otro contexto, Jesús enseñando a los fariseos religiosos les pone el ejemplo de El Buen Samaritano, con relación a que un samaritano podría ser mejor ejemplo de amor y seguidor de Dios que el mismo judío porque el samaritano se detuvo en el camino y ayudó al herido.

Jesús siempre pone las cosas en práctica y les enseña a los fariseos sobre su infinito amor; enseña que quien verdaderamente adora a Dios es el que hace lo que Dios quiere que se haga; de que sirve vivir casi casi en el templo hablando todo el tiempo de manera maravillosa sobre el amor y por otra parte convocando a sus fieles para que acudan al templo a adorar a Dios a pesar de que las estadísticas de COVID-19 se encuentran en su máxima expresión.

Usted considera mi apreciado lector (a), que eso es amor, a eso más bien podríamos llamarle ambición desmedida; amor es hacer lo que el padre dice que hagamos; el que hace la voluntad del padre ese es realmente un buen adorador.

Luego entonces, para que aprendemos sobre la ley de Dios de cabo a rabo si seremos unos dictadores que hacemos lo que nos venga en gana; un verdadero adorador es quien obedece y como Jesús lo dijo, cómo se resume la ley y los profetas amarás a Dios y a tu prójimo como a ti mismo. Por tanto, de qué sirve aprenderse la ley de cabo a rabo si con nuestras acciones demostramos que no amamos ni a Dios, ni al prójimo.

Ese es realmente el verdadero adorador, el que hace la voluntad del padre y, ¿cuál es la voluntad del padre? Amar a Dios y amar al prójimo como a uno mismo.

Busque usted en Google la noticia de Chicago Tribune: “Dos iglesias hispanas de NY, más de 100 feligreses muertos”, y reflexione mi apreciado lector (a), si eso es amar al prójimo.

No tienen idea de lo que hacen esos sacerdotes y pastores irresponsables que predican a todo pulmón amar al prójimo pero solo para ver resueltos sus insanos propósitos; son unos manipuladores que solo dan como resultado la saturación de los hospitales.

Para que se dé una idea, dicen los que saben que tan solo en la clínica 11 del IMSS Xalapa hay un total de 40 casos de Covid-19. A quienes ponen en peligro aquellos que no guardan la sana distancia son a los médicos, enfermeras y personal en general de los hospitales. De hecho, otra noticia de El Universal de este Lunes 8 de Junio del 2020 dice así: “Pandemia de COVID-19 está empeorando en el mundo, advierte la OMS”.

Hermosa sin duda es la bendita palabra de Dios que hace reflexionar seriamente sobre la importancia de que hablemos a Jesús con la verdad porque si le decimos todos los secretos que tenemos guardados, Jesús nos sanará como seguramente lo hizo con la Mujer Samaritana quien creyó con fe en Él y su vida, fue trasformada.

Cuídese mucho y que Dios lo bendiga siempre.

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