COLUMNAS POLÍTICAS / 24 de Junio del 2019

EXPEDIENTE 2019

El gobernador de Veracruz solo tiene un círculo del poder

Por: Luis Velázquez.-  El gobernador de Veracruz solo tiene un círculo del poder. Ellos integran el famoso círculo rojo. Otros políticos, sin embargo, tienen varios. El primero, el segundo, el tercero, el cuarto círculo. Cuitláhuac solo uno. Ellos son parte de sus neuronas. Ellos reciclan su vida. Con ellos dialoga y pondera el destino social. Define la política, su política. Planea su estrategia. Son los privilegiados de cada sexenio. Un político de la vieja guardia priista dice que al poder público se llega con los amigos, y al mismo tiempo, con los amigos capaces. Y, bueno, si algún amigo estuviera limitado en sus neuronas, entonces, bien se le puede otorgar un subsidio sexenal, cuando, y por ejemplo, en la antigua Grecia los amigos así eran habilitados como vasallos, choferes y hasta eunucos.  En el caso de Cuitláhuac, y de acuerdo con las versiones, su círculo rojo está integrado por seis personas, descubiertas gracias a la república amorosa y la izquierda entronizada en el poder efímero en los grandes ideólogos. 

Los Jesús Reyes Heroles del siglo XXI. 

Uno. El primazo Eleazar Guerrero, director administrativo que fuera de Arturo Bermúdez Zurita, secretario de Seguridad Pública con Javier Duarte, y encarcelado en el penal de Pacho Viejo por Miguel Ángel Yunes Linares acusado del desvío de fondos públicos.  Además, subdirector administrativo de la secretaría de Comunicaciones con Fidel Herrera Beltrán.  Ahora, y además de su nepotismo con los hijos y primos en el gobierno de Veracruz, la versión es que impuso al mayor número de directores administrativos de las secretarías del gabinete.  ¡Ah!, y de paso, el trascendido que la mayor parte de las compras pasan por su visto bueno, se ignora si también las patrullas policiacas, las ambulancias y las medicinas.

EL POLÍTICO MÁS HONESTO DE VERACRUZ 

Dos. La diputada local, Rosalinda Galindo, quien ha defendido en varias y encendidas pasiones al gobernador y que desde un principio se ganara el mote de “Lady joyitas” porque emperifollada llegaba al Palacio Legislativo.  Tres. La diputada federal, Dorheny García Cayetano, y quien era la secretaria de Cuitláhuac y la encumbró como legisladora por la vía del dedazo. Además, su hermana Aillet, directora jurídica de la secretaría de Seguridad Pública. Cuatro. Tania Carola, la ex diputada local, “el poder atrás del trono” en la secretaría de Protección Civil y fallida candidata al Congreso de la Unión.  Cinco. Leslie Garibo, nombrado por la vía del dedazo como Contralora, y que, vaya paradoja, ha repetido que tiene carpetas de investigación abiertas contra el (presunto, ajá) nepotismo en varias secretarías del gabinete legal y ampliado, empezando por Cuitláhuac con tantas canonjías (y por algo será) a los Eleazares, y a quienes ya purificó. Y seis. Zenyazen Escobar, el secretario de Educación, ex diputado local, y famoso stripero en la región de Orizaba y Córdoba que así llevaba el itacate y la torta a casa. Ellos integran, se afirma, el primero y único círculo del poder del gobernador, con fama pública en el gabinete legal y ampliado de ser un hombre solitario, el político solitario del palacio, además de un hombre individualista cuyo lema universal es el siguiente:  Primero yo, luego yo y al último yo. Es decir, la egolatría pura, fina y quizá exquisita. “Soy sabadaba. Soy fifí. Soy salsero” y basta y sobra con que AMLO me vitoree y levante la mano y declare el político más honesto en la historia nacional y hasta en la conferencia de prensa mañanera en Palacio Nacional delante de los medios del altiplano para alcanzar la felicidad plena. En todo caso, estando bien con Dios, el Niño Dios de Solalinde, los ángeles y querubines pueden irritarse.

BENDICIÓN DE DIOS…

En el camino, ya lo dijo aquel, “muchos son los llamados y pocos los elegidos”. Por encima de la profe Gloria Sánchez, Manuel Huerta Ladrón de Guevara y Amado Cruz Malpica, Cuitláhuac fue elegido dos veces candidato a gobernador por AMLO. Se ignora el nombre del padrino o la madrina que lo habría acercado a AMLO. Quizá en su momento habría sido la maestra Gloria Sánchez luego de que el doctor en Economía, Raúl Arias Lovillo, rechazara la invitación para ser candidato de MORENA a diputado federal y fuera cuando miraran a Cuitláhuac. Ganada la elección el primero de julio gracias a que AMLO iba en la boleta electoral, Cuitláhuac voló a las alturas. Alcanzó la cima cuando menos lo esperaba. Y su círculo del poder se hizo más estrecho. Más reducido. Con las puertas cerradas a quienes las tocaran. Cierto, desde entonces, muchos más han llegado. Incluso, en el reparto de las secretarías del gabinete legal “metieron mano” y por alguna estrategia, digamos, Cuitláhuac aceptó. Entre otros, los más trascendidos: Norma Rocío Nahle, secretaria de Energía, imponiendo a Erick Patrocinio Cisneros Burgos como secretario General de Gobierno, a Roberto Ramos Alor como secretario de Salud y a Xóchitl Arbezú como secretaria de Turismo. El entonces senador Ricardo Ahued Bardahuil imponiendo a Ernesto Pérez Astorga como secretario de Desarrollo Económico. El diputado Ricardo Exsome Zapata imponiendo, se afirma, a la directora del DIF, aun cuando también lo aseguran del ex panista, director del WTC de Boca del Río. El secretario de Seguridad Pública, Hugo Gutiérrez Maldonado, impuesto por un político y empresario de Nuevo León, de apellido Treviño, porque, se afirma, habría metido buen billete a la campaña electoral. Pero, bueno, el gobierno de Veracruz da para mucho más, y lo importante, durante 6 años. El poderoso primer círculo de Cuitláhuac integrado solo por 6 personas elevadas a la categoría universal de ideólogos de MORENA, bendición de Dios dijera AMLO.

RÚBRICA

Autoengaño

Por: Aurelio Contreras Moreno.- La semana pasada comenzaron a llevarse a cabo en la ciudad de Xalapa unos curiosos “informes” de labores por dependencia estatal, en los que se expusieron los supuestos “logros” de los primeros seis meses de la administración del gobernador Cuitláhuac García Jiménez. En dichos “informes” –a los que no se convocó a ningún medio de comunicación ni a asociación alguna de la sociedad civil-, los titulares de áreas como las secretarías de Gobierno, de Seguridad Pública y de Salud, así como la Oficina del Programa de Gobierno, presentaron cifras sobre su desempeño, algunas de las cuales suenan verdaderamente disparatadas, cuando no abiertamente fuera de la realidad. ¿O de dónde sacaron las supuestas 84 mil acciones de atención que le adjudican a la Secretaría de Gobierno? Solo ellos lo saben. Porque además de que se trata de monólogos en los que es el propio gobierno el que se dice a sí mismo lo “bien” que está haciendo las cosas, no se establece ni clarifica cuál es el sustento de las cifras presentadas. La mejor prueba de ello es la inverosímil reducción del índice delictivo en el estado en un porcentaje de 31 por ciento. Dato que el gobernador García Jiménez se ha encargado de repetir en sus reuniones oficiales y de difundir a través de sus redes sociales desde entonces. Pero la terca realidad es otra. Y también se basa en números. De acuerdo con el reporte de incidencia delictiva del fuero común del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana federal, correspondiente al primer cuatrimestre de 2019, el número de los ilícitos en Veracruz ha aumentado de enero a mayo de manera sostenida. En total, en los primeros cuatro meses de este año se cometieron en la entidad veracruzana 21 mil 519 delitos, siendo marzo el mes más violento, con cuatro mil 643, seguido de mayo con cuatro mil 427. Los delitos contra el patrimonio (robo, fraude, extorsión, despojo) son los más frecuentes y socorridos, pues se registraron 12 mil 243 ilícitos de este tipo en el estado; le siguen los delitos contra la vida y la integridad corporal (homicidios, lesiones, feminicidios), de los cuales se cometieron, según este reporte del Gobierno Federal, tres mil 520. 5 El registro revela la comisión de ocho mil 700 robos, 160 secuestros, así como 76 feminicidios en territorio veracruzano en ese mismo periodo. Y hay que tomar en consideración que esas cifras se articulan a partir de las denuncias presentadas por las víctimas ante la Fiscalía General del Estado, por lo que el número de ése y otros crímenes podría ser considerablemente mayor. ¿Con base en qué medición puede afirmar entonces el Gobierno de Veracruz que el índice delictivo en el estado disminuyó 31 por ciento? Seguramente, con la misma con la que asegura que la Secretaría de Gobierno “mantiene” y “garantiza” la gobernabilidad en la entidad a través de más de 80 mil “acciones de atención”. Lo cierto es que organizando diálogos de sordos para darse palmaditas en la espalda no lograrán las autoridades sacar a Veracruz de la evidente crisis de seguridad y gobernabilidad por la que atraviesa. El autoengaño suele ser letal.

PROSA APRISA

Castigo a la corrupción, solo palabras

Por: Arturo Reyes Isidoro.- Apenas dos días después de que el diario El Universal había publicado que el expresidente Enrique Peña Nieto es investigado por autoridades estadounidenses por un presunto soborno en la operación de compra-venta de la empresa Fertinal por parte de Pemex, sorpresivamente la Fiscalía Especializada en Delitos Electorales (Fede, antes Fepade) determinó que las acusaciones en contra de Odebrecht por supuestamente financiar la campaña presidencial de Peña en 2012 ya han prescrito y que por lo tanto no son válidas. Aunque aparentemente no tienen que ver un caso con otro, la exoneración de la Fede ayudó a bajarle ruido al escándalo que había provocado la nota del periódico y entonces también sorpresivamente el presidente Andrés Manuel López Obrador declaró en su conferencia mañanera que el gobierno norteamericano no había notificado al suyo de la presunta investigación, con lo que le bajó más el volumen y relegó casi al olvido la información periodística. Pero AMLO fue más allá. Sostuvo que no hay que apostar al castigo ni vivir anclado al pasado, expresando la posibilidad de que no se lleve a cabo una consulta sobre el enjuiciamiento a los expresidentes, a menos que los ciudadanos así lo exijan. “No creo que sea lo mejor la persecución o apostar al castigo de los responsables del fracaso del modelo neoliberal”, expresó y adelantó que si se realizan foros sobre la consulta, él mismo iría a pronunciarse en contra de que se persiga a los extitulares del Ejecutivo federal. “En esencia, (lo que he planteado) es no anclarnos en el pasado y ver hacia adelante, eso fue lo que plantee, justicia también significa prevenir delitos y que el compromiso era actuar hacia adelante, en lo que a nosotros nos corresponde con honestidad, y no permitir la corrupción”. ¡Ajá! De modo que el adalid del combate a la corrupción está permitiéndola y fomentándola al tolerar la impunidad de quienes en buena medida le dieron en la madre al país, Peña Nieto entre otros. Con su postura de que la persecución no es lo mejor ni apostar al castigo de los responsables, Javier Duarte nunca hubiera pisado la cárcel. No hay que ser un sesudo analista para entender que el tabasqueño está protegiendo ahora al priista. Tiene su razón de ser. Durante el proceso electoral presidencial de hace un año, el gobierno de Peña combatió con todo al candidato panista Ricardo Anaya al grado de enjuiciarlo penalmente y cuando vio que su candidato José Antonio Meade no levantaba ante el electorado, en lugar de tratar de reforzarlo, usó todo su poder para que el priismo y sus satélites (entre ellos los verdes) se sumaran con todo a los candidatos de Morena, esto es, ayudó a ganar a López Obrador. Este se muestra ahora agradecido y lo protege. En “Prosa aprisa” del 3 de junio comenté que en la comida que tuvo lugar el 31 de mayo en el rancho San Julián, en el municipio de Perote, encabezada por José Antonio Meade para agradecer a los candidatos locales y federales que promovieron el voto a su favor, llegaron el hijo de Fidel Herrera Beltrán, Javier Herrera Borunda, y el dirigente estatal del PVEM, Marcelo Ruiz, quienes fueron invitados porque desobedecieron la instrucción de dejar de apoyar al propio Meade y a Pepe Yunes y sumarse a Morena. Por eso no estaba mal el doctor José Narro cuando al renunciar a su militancia priista de 46 años el miércoles 19 pasado denunció “groseros indicios de intervención del gobierno federal en la misma dirección”, lo que consideró grave y preocupante. De hecho desde Peña Nieto se permitió la intervención del morenismo en el rumbo del priismo, y ahora cuantimás se va a fortalecer la alianza o la dependencia de los tricolores respecto de los magenta, dando vida plena al PRI-MOR, cuando los morenistas tienen el poder presidencial. ¿Aplicará protección también para Yunes y los suyos? Después de la postura asumida y anunciada por López Obrador respecto a los exs, cabe preguntar si entonces en Veracruz el exgobernador Miguel Ángel Yunes Linares y sus colaboradores, incluso los duartistas, pueden dormir ya tranquilos y tirar los amparos al cesto de la basura, sabiendo que el propio presidente proclama el no castigo para ellos, representantes del pasado. El pasado 4 de junio, el auditor general de Veracruz, Lorenzo Antonio Portilla Vásquez, presentó ante la Fiscalía General de la República tres denuncias de hechos constitutivos de delitos en contra de quien o quienes resulten responsables en la administración del gobierno de Yunes Linares. Según informó ese día ante periodistas en la Ciudad de México, una es por la mala calidad e inoperancia del Sistema Estatal de Videovigilancia, en el que se invirtieron mil 100 millones de pesos en la instalación de 6 mil 476 cámaras en todo el Estado, las cuales, declaró, no cumplen con las condiciones establecidas en el contrato, ya que no pueden registrar placas ni modelos de vehículos. La segunda es sobre el registro contable de la Cuenta Pública consolidada 2017, en la que se registraron irregularidades por más de 8 mil millones de pesos; y la tercera es por la revisión de la deuda pública y disciplina financiera 2017, en donde existen irregularidades por 27 mil millones de pesos. El órgano fiscalizador superior cumplió ya, y se supone que cuando su titular Portilla Vásquez decidió acudir a la propia FGR es porque llevó todas las pruebas, o sea que ha cumplido como organismo de apoyo al Congreso local, que es decir más ampliamente de los intereses de los veracruzanos. Está por verse si las denuncias son atendidas o son enviadas al almacén de los archivos muertos. Caso hospital de Tonalapan, otro asunto pendiente Presuntos casos de corrupción por investigar, denunciar y actuar hay muchos. Uno de ellos es el del hospital comunitario de Tonalapan, del municipio de Mecayapan en la Sierra de San Pedro Soteapan. Se sabe que en la Contraloría interna del Sector Salud existe un expediente sobre casos de represión, robo, venta de plazas y otorgamiento de contratos en forma irregular, así como de despidos injustificados en la administración de la exdirectora del nosocomio doctora Grindelia Domínguez Morales. Lo que trasciende es que las irregularidades se dieron al amparo de los exdirectores de Atención Médica, Gabriel Riande Juárez, y del exsubdirector de Atención Hospitalaria, Efraín Rivera Roa. Presuntamente se detectó un faltante por más de un millón de pesos en equipo, lo que ha obligado a la directora del DIF Acayucan a regresar diversos artículos por las noches, como camillas, material quirúrgico, camas, ultrasonidos Doppler e insumos, argumentando que estaban en las bodegas del propio hospital. Así también la jefa de Recursos Humanos, Magdalena Ordoñez Romay habría vendido contratos hasta en 50 mil pesos, en contubernio con dirigentes sindicales y otra persona de nombre Marisela Domínguez Paredes. Se tendría detectada la venta de medicamentos, insumos, material y equipos médicos, a través de personas encargadas del almacén y del mantenimiento. Una persona identificada como Fabiola sería la responsable, además de que daba préstamos a unidades privadas, que no han regresado nada, por lo que no se pueden realizar ultrasonidos ni electrocardiogramas. Trabajadores habrían dado su testimonio de que la nueva administración se ha mostrado abierta y se trabaja mejor, y esperan que se investiguen las irregularidades y se recupere el patrimonio del hospital. Ya se verá también si se procede.

ENTRE LO UTÓPICO Y LO VERDADERO

Por vergüenza, que renuncie la Contralora General de Veracruz

Por: Claudia Guerrero Martínez.- Después de documentar ilegales acciones de nepotismo en la administración de Cuitláhuac García Jiménez y su Gabinete voraz, que en lugar de servir a los veracruzanos, se sirven del cargo para beneficio personal, la Contralora General del Estado, Leslie Mónica Garibo Puga, como los monos sabios, no oye, no habla y no ve, el registro periodístico y comprobados hechos de un sinfín de nombramientos de familiares directos, de segundo o tercer grado de altos funcionarios estatales que pertenecen al mismo Poder Ejecutivo y todos se reparten los cargos, sin tomar en cuenta el perfil, la experiencia y capacidad para el puesto… Hoy se ha convertido en una burla nacional, teniendo como titular a una mujer excesivamente pintada, que porta bolsos de 60 mil pesos, custodiada por guaruras y se transportada en una camioneta blindada… Pero su capacidad para el puesto, deja mucho que desear, pues prefiere caer en una serie de omisiones a deberes legales, complicidad y que pueden conllevar a una inhabilitación al cargo, principalmente por colusión en un hecho ilegal… La antes Contraloría General servía para investigar, valorar el delito, determinar la sanción y hasta formulaba la inhabilitación del cargo en contra de desleales servidores públicos y la integración de Contralorías internas en todas las Secretarías, vigilaban el óptimo funcionamiento administrativo de los Gobiernos Estatales… Según su sitio oficial su Misión es “Promover el uso óptimo, honesto y transparente de los recursos financieros y elevar la calidad en la gestión y desempeño de los servidores públicos”… Hoy, la realidad es que la CGE sirve para ser cómplice de un Gobierno Estatal perdido en un mar de compromisos políticos y clientelares, permitiendo todo y lo único que le importa a su titular Leslie Mónica Garibo Puga es su color de cabello y sus nada favorecedores peinados; su exagerado maquillaje que la hacer verse de edad mayor y como una grotesca caricatura, así como sus lazos afectivos con Eric Cisneros Burgos… Su capacidad para el cargo es nula… Mónica Garibo sale a los medios de comunicación para sólo tomarles el pelo, al asegurar, que con base a una “exhaustiva” investigación, no se encontró elementos que demuestren casos de nepotismo en la administración de Cuitláhuac García… Una burla para los veracruzanos, al observar a esta cínica funcionaria estatal, ocultando infinidad de delitos de nepotismo, por el simple hecho de conservar el cargo y convertirse en una funcionaria 15-30, pues sólo le importa cobrar cada quincena y seguir con los enormes lujos a los que la “austeridad” estatal la está acostumbrando… Soberbia, ocultando su incompetencia para el cargo y además, ser una verdadera cínica, Leslie Mónica Garibo Puga se muestra como una total miope, ante capas y capas de maquillaje, que no le permiten ver tanta ilegalidad y convirtiéndose en cómplice del sistema, pues cómodamente se escuda exonerando al propio Gobernador de Veracruz, cuando éste es su Jefe y es quien determina si Mónica Garibo permanece o no en el cargo… Y como muestra de su ineptitud, la Contralora General aseguró estar investigando si Eleazar Guerrero Pérez mantiene en nómina a familiares, como lo ha expuesto una servidora en infinidad de entregas y el proceso es lento, tortuoso, con una enorme opacidad y lo más seguro que sus “averiguaciones” no han iniciado, tomando el pelo a los veracruzanos, quienes son los que pagan los sueldos de Leslie Garibo y del propio Gobernador, como empleados de los ciudadanos… Favorecer actos de nepotismo, es ilegal, bajo evidentes omisiones de deberes legales, que pueden ser sancionados y hasta investigados en carpetas ministeriales… Le recordamos a la cínica Leslie Mónica Garibo Puga que no cuenta con fuero y puede ser investigada en su desempeño administrativo… Lo ético, es que renuncie, pues de lo contrario, la Contraloría General seguirá como un enorme salón de belleza, en la que su titular se maquilla como un payaso, preocupada porque sus uñas estén con el esmalte perfecto, las cejas depiladas y planchadas, la ropa de marca y el casi revoco de maquillaje en la cara, cuando su único mérito, es ser la consentida del secretario de Gobierno, Eric “Bola 8” Cisneros Burgos… No robar, no mentir, no traicionar, se quedaron guardados el día que tomaron protesta al cargo, estos corruptos funcionarios de MORENA…