Acciones después del proceso electoral

La elección del 6 de junio en Veracruz aún no termina. Siguen los conteos en algunos municipios en los que hubo resultados casi parejos. Aunado a ello están las impugnaciones y vendrán las resoluciones de los tribunales estatales y federales.
Primero que nada, tras la valoración de la alianza que conformaron los partidos PAN, PRI y PRD, hay que determinar que no fue una alianza positiva pero podría mejorar, eso nadie lo duda. El problema es que cada partido trabajó para sí y no por la alianza. Me explico, el partido menos favorecido era el PRI, cuya militancia tomó dos caminos, los menos leales fueron a mendigar puestos con Morena o el Verde Ecologista y otros, decidieron que no era tiempo de trabajar y sacrificarse.
En el PAN tampoco hubo buenos resultados por el hecho de que el dirigente, Joaquín Guzmán Avilés, parece haber simulado un pleito con Morena, aunque se dice que desde el gobierno recibió el apoyo para ser dirigente del PAN y borrar a los Yunes del camino, algo que no logró.
Contó con la ayuda de gente poderosa, como Julen Rementería, el Senador que vio afectados los intereses de su hijo Bingen al no ser electo candidato a la alcaldía de Veracruz. Aunque es muy difícil de probar, sabemos que ni la dirigencia estatal ni los Rementería apoyaron a los candidatos de la zona conurbada.
En Xalapa fue lo mismo, la alianza no se consolidó porque Guzmán Avilés no metió las manos y fue Sergio Hernández, el diputado panista el que traicionó al partido al ofertar los votos a favor de Morena, con quien ha tenido importantes nexos en el Congreso del Estado. De hecho, fue el mismo Sergio Hernández quien trabajó codo a codo con Juan Javier Gómez Cazarín para colocar como representante del Poder Legislativo a Humberto Hernández Reducindo en el Consejo de la Judicatura del PJEV.
No hubo apoyo para David Velasco quien estuvo derrotado desde antes de comenzar la campaña, eso nadie lo duda.
Ahora, el destino de Guzmán Avilés es la calle, debiera renunciar o bien, esperar a que lo sustituyan a la brevedad. Se rumora que un grupo importante y de gran influencia dentro del panismo impulsaría a Mariana Dunyaska, la diputada federal que ha realizado un buen trabajo. De ser así sería muy interesante ver un proyecto distinto al interior del partido.
De los tres partidos que fueron en coalición, fue el PRD el que más trabajó y acompañó a candidatos del PRI y el PRD. Aunque a nivel nacional tuvo altibajos, el PRD en Veracruz se reconstruyó en poco tiempo y en 2024 será una opción interesante. Tiene un dirigente fuerte y decidido en la persona de Sergio Cadena Martínez.
Además, fue un partido muy vigilado y acosado por Morena tanto del lado del gobierno como del mismo partido. Vaya, no hay punto de comparación entre el dirigente Sergio Cadena Martínez y Esteban Ramírez, el amigo del gobernador Cuitláhuac García que recibió todo el apoyo del estado para quitar del camino a Gonzalo Vicencio. Mientras Cadena Martínez es un político consolidado, el otro fue un simple porrista del mandatario quien le puso todo a la mano, recursos económicos y vehículos y facilitó las cosas para que en Veracruz Morena hiciera de las suyas.
En cuanto a Movimiento Ciudadano, el propietario del partido –no es otra cosa- Dante Delgado Rannauro recogió las sobras de otros partidos y puso candidatos a modo para no perjudicar a Morena en ciertos lugares y para cachar lo que se pudiera. Vaya, ni Paquita la del Barrio, que se dormía en los eventos, pudo hacer algo. Movimiento Ciudadano pese a todo, obtuvo importante votación y veremos si este bodrio tiene algún resultado importante en 2024 porque eso sí, Dante se va a vender muy caro.
Del resto, Morena aprovechó que es gobierno y aunque en la mayor parte del territorio veracruzano puso a cuando desconocido se le ocurrió, obtuvo más de cien triunfos en la elección municipal y 18 diputaciones federales. No hubo casi campaña, ésta se basó en los recursos económicos que otorga el gobierno federal a estudiantes, ninis y adultos mayores. Fue sorprendente que en Coatepec, en la casilla del campo deportivo, en las primeras filas, quizá de cien votantes, por lo menos 80 eran adultos mayores. Fueron acarreados en vehículos particulares y dejados allí, hasta que votaron.
En otros lugares en los que perdieron, trataron de arrebatar y lo lograron pues tuvieron todo a la mano, tanto observadores, representantes, trabajadores del INE y OPLE y hasta policías.
Llama la atención el caso del puerto de Veracruz, en donde Morena dispuso de recursos federales y estatales, de los padrones de ayuda, de las becas y de todo lo posible y ni así ganaron. Ahora habrá que estar pendiente de la actuación de los órganos jurisdiccionales, pues es allí donde habrá guerra. Aun así, tras la elección, muy mal se ha visto Ricardo Exsome, quien no sólo ofendió a Paty Lobeira, sino que ha llorado su derrota y ha jurado que ganará de todas las formas posibles, en tribunales, pues asegura que ganó, lo cual no ocurrió.